sábado, 11 de julio de 2015

Sobre el escultor de la Virgen de las Maravillas, patrona de Cehegín.









Con respecto al escultor de la Virgen de las Maravillas, patrona de Cehegín, la mayor parte de la gente sigue pensando a ciencia cierta que fue Nicola Fumo, aunque en realidad esto no es más que la opinión de un historiador del arte que en el primer cuarto del siglo XX dijo que era del afamado maestro napolitano del siglo XVIII, por la composición y detalles escultóricos de la imagen. Tan válida es esa opinión como lo puede ser la de otros expertos. En realidad no consta en ningún documento conocido el autor de la obra.
Sin ninguna duda, el padre Moreno, que promovió desde 1720 o 1721 el que se esculpiese una virgen en madera en Italia para traer al convento franciscano y escribió el libro “ Rara y Maravillosa Ave del Oriente, María Santísima de las Maravillas”, publicado en 1748, deliberadamente ocultó el nombre del escultor para acentuar ese aura de misterio que rodea la obra, entendiendo al maestro como un simple objeto manejado por Dios, colocando a éste como al verdadero escultor. Eso es lo que el padre Moreno pretendía, desplazar al autor a un segundo plano para realzar la divinidad del origen de la escultura, y por eso obvió su nombre. El que no se conozca la identidad es algo totalmente intencionado que pretende no convertir al escultor en protagonista de una obra maestra. No sabemos realmente quien fue. Hay una nueva corriente que afirma que su origen es genovés, propuesta por Salvador García Jiménez, el afamado novelista ceheginero, y que se sustenta en la opinión de importantes historiadores del arte italianos actuales, que dicen que es de Antón María Maragliano. Aunque no lo he comentado casi nunca, yo estuve durante más de tres años inmerso en una investigación similar, buscando en Cehegín, Murcia, Cartagena, en contacto con el archivo di Stato di Napoli y el Archivio di Stato di Génova, el Nacional de Italia, el Histórico Nacional de España, y otros cuantos fondos públicos y privados, con historiadores del arte españoles e italianos etc. pero el contrato no apareció ni tampoco documento alguno. Es un tema muy bonito. No es una cuestión religiosa sino ya de historia local. Lo tenía un poco de lado por estar ahora trabajando en mi libro de “La historia de la educación infantil y primaria en Cehegín” aunque ahora me ha vuelto un poco el gusanillo gracias a una persona a la que tengo un gran aprecio personal y que, indirectamente, sin intención, me ha recordado esta investigación. La verdad es que después de que el padre Nieto o Francisco Javier Gómez Ortín, que posiblemente han sido los mejores especialistas sobre la Virgen de las Maravillas de siempre, no localizasen el contrato, pues es complicado que yo de con él, pero creo que estoy cerca de hallar algo muy interesante e inédito. Si aparece ya se hará debidamente público.

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